Construyendo consensos para la seguridad alimentaria

Viernes, 25 noviembre 2011

25 de noviembre de 2011- El Director-General Electo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Graziano da Silva, destacó el rol de la sociedad en la lucha contra el hambre y la inclusión social, al participar de la 4ª Conferencia Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional de Brasil, realizada este mes en Salvador, Bahía.

“La experiencia brasileña demuestra los beneficios de la participación activa de la sociedad civil en la construcción de políticas de seguridad alimentaria”, dijo Graziano da Silva.

Desde su relanzamiento en 2003, el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional de Brasil (CONSEA), conformado mayoritariamente por representantes de la sociedad civil, ha sido una pieza clave en la implementación de la política de seguridad alimentaria brasileña. El Consejo participó en la formulación de leyes, en el control social de los programas y confirió la legitimidad política necesaria para poner en práctica acciones que ayudaron a reducir la pobreza y el hambre en el país.

Más de dos mil personas asistieron a la Conferencia, entre cuyos participantes había 180 delegados internacionales representando a cerca de 50 países, incluyendo miembros del Frente Parlamentario contra el Hambre, impulsado por la Iniciativa América Latina y el Caribe sin Hambre.

“La mejor manera de asegurar una victoria en la lucha contra el hambre es concretizando el concepto del derecho a la alimentación en ley, idealmente en la Constitución del país”, afirmó Graziano da Silva, destacando el rol de los parlamentarios en ese proceso.

En una columna de opinión publicada por Tierramerica/IPS por ocasión de la Conferencia, Graziano da Silva observó que este esfuerzo de incorporar distintos actores en el actuar contra el hambre también ocurre a nivel mundial y puede ayudar a superar la crisis económica.

“La crisis mundial requiere respuestas rápidas que propicien la recuperación de la demanda y agendas consensuadas que establezcan líneas de acción para sustituir el desorden financiero por un ciclo de expansión, regulado por la justicia social. La lucha contra el hambre puede ser uno de los pilares de esa travesía”, planteó Graziano da Silva.