Graziano da Silva cierra ciclo en Oficina Regional de la FAO

Jueves, 1 diciembre 2011

Santiago, Chile. 1º de diciembre del 2011 – José Graziano da Silva concluyó esta semana su mandato como Representante Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO) para América Latina y el Caribe, cargo que ocupó desde marzo del 2006.

Giulio Napolitano

Giulio Napolitano

El Director-General electo de la Organización, que asume el cargo en enero del 2012, observó que, en los últimos años, los países de América Latina y el Caribe han puesto un creciente énfasis en la lucha contra el hambre y la pobreza extrema para enfrentar la crisis que el mundo atraviesa.

“La singularidad regional es justamente haber elaborado respuestas que hicieron de la inclusión social un nuevo motor del crecimiento”, dijo Graziano da Silva.

Graziano da Silva recordó el lanzamiento de la Iniciativa América Latina y Caribe Sin Hambre, apoyada por la FAO, que transformó la región en la primera a nivel mundial en asumir el compromiso de erradicar el hambre para el 2025. En esta dirección, la FAO también apoyó la creación del Frente Parlamentario contra el Hambre de América Latina y el Caribe, contribuyendo al refuerzo del marco legal de la seguridad alimentaria en los países. Hoy, la mitad de los países de la región ya adoptan o están en proceso de implementación de legislaciones vinculadas a la seguridad alimentaria y el derecho a la alimentación.

Él también destacó que la Oficina Regional ha contribuido a crear un amplio abanico de iniciativas para fortalecer la seguridad alimentaria en los países  y a nivel regional. Entre las acciones están el incentivo a la participación de la sociedad civil en el debate de políticas de desarrollo rural y seguridad alimentaria, la valorización de productos tradicionales en la dieta alimentaria regional, el rescate de temas como el desarrollo rural territorial y el empleo rural,  y el apoyo a la agricultura familiar.

“La agricultura familiar es parte de la solución para la superación del hambre y la promoción del desarrollo de América Latina y el Caribe”, afirmó Graziano da Silva.

“Crear círculos virtuosos de combate al hambre y la pobreza, vinculando la producción al consumo de alimentos es una de las más importantes aspiraciones de las políticas de desarrollo de la actualidad”, agregó Graziano da Silva, quien citó el programa de compras locales de la agricultura familiar para la alimentación escolar como ejemplo de este tipo de políticas.

Para apoyar el fortalecimiento de la agricultura y lucha contra el hambre, la Oficina Regional también movilizó nuevos recursos para proyectos de seguridad alimentaria, combate a enfermedades transfronterizas y respuestas a emergencias, incorporando también a nuevos donantes en este esfuerzo.

Graziano da Silva agregó que ese no ha sido un esfuerzo aislado de la FAO, sino que también se estrechó el trabajo con otros organismos regionales e internacionales para alcanzar el objetivo de un desarrollo más justo e inclusivo.

“Los países de América Latina y el Caribe están buscando reconciliar la macroeconomía del crecimiento con el imperativo de la justicia social, en un aprendizaje que puede ser útil también a escala global”, concluyó Graziano da Silva.