2 de diciembre 2011. Roma, Italia. En una declaración a casa llena durante la 143ª reunión del Consejo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Director-General Electo de la Organización presentó los planes para su mandato que se inicia en enero de 2012.
Renovar el enfoque sobre la lucha contra el hambre; reconstruir la confianza con los Estados miembros a través de una relación abierta y constructiva; concluir la reforma de la FAO; construir una FAO más ágil y eficiente para promover la agricultura sostenible y la seguridad alimentaria; y reforzar el enfoque ascendente, de abajo a arriba, para la planificación y definición de presupuesto para asegurar que las necesidades de los países reciban una respuesta adecuada estuvieron entre los temas mencionados por Graziano da Silva en su discurso ante el Consejo.
Graziano da Silva comenzó recordando los cinco pilares que presentó durante la campaña y notó la convergencia entre las miradas y las prioridades presentadas por todos los candidatos y que son compartidas por los Estados Miembros de la FAO.
“Tenemos una visión común para el futuro de la Organización, inspirados en los objetivos que llevó a su creación. Ahora ha llegado el momento de comenzar nuestro trabajo juntos “, dijo Graziano da Silva.
El Director-General Electo propuso un enfoque especial en los niveles nacional y mundial para recuperar el terreno perdido en la lucha contra el hambre. A nivel mundial, defendió la necesidad de un sistema de gobernanza más eficaz para la seguridad alimentaria, con la participación activa de todos los actores involucrados, y el fortalecimiento del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial. A nivel nacional, se comprometió a aumentar el apoyo disponible a los países de bajos ingresos y deficitarios en alimentos y, en especial, aquellos que enfrentan situaciones de crisis prolongadas, haciendo el puente entre la emergencia y el desarrollo.
“Quiero crear equipos que reúnan las habilidades de la Organización en el asesoramiento sobre políticas, la planificación de inversiones, la movilización de recursos, la respuesta de emergencia y el desarrollo sostenible. También voy a tomar medidas para profundizar nuestra colaboración a nivel nacional con otras agencias de la ONU, los socios de desarrollo, organizaciones regionales y de la sociedad civil que ya trabajan en estos países. Espero también poder fortalecer los vínculos con empresas del sector privado que comparten nuestros objetivos, así como movilizar apoyo adicional a través de Cooperación Sur-Sur”, dijo.
Tras la declaración del Director General electo, 45 delegados tomaron la palabra y hablaron en nombre de los países o grupos de países de todas las regiones que pertenecen a la FAO. Expresaron su apoyo a todo el contenido del discurso, incluyendo los 5 pilares de su plataforma; manifestaron su voluntad de trabajar en conjunto con la nueva administración; agradecieron el llamamiento de Graziano da Silva para que todos los países participen en esta nueva FAO; y alabaron la apertura, la transparencia y el enfoque consultivo propuesto por el Director-General Electo.
“La reconstrucción de la confianza debe basarse en el reconocimiento de que nosotros – los Países Miembros y la Secretaría – tenemos objetivos compartidos y responsabilidades complementarias, como claramente establece nuestra Constitución. Para generar confianza debemos trabajar juntos con total transparencia”, subrayó Graziano da Silva.
El Director General Electo también alabó al personal de la FAO como “el activo más valioso” de la organización y añadió que “la administración y el personal deben trabajar juntos de una manera más colegiada e integrada para mejorar el rendimiento de la FAO en todos los niveles”.
Durante su intervención, Graziano da Silva también reiteró su apoyo a la reforma de la Organización y su compromiso de llevarla a una conclusión satisfactoria para que la FAO pueda poner su pleno esfuerzo en responder a los desafíos que el mundo enfrenta.
El Director-General Electo comparó el costo actual de reforma de la FAO a los recursos que la Organización está invirtiendo en programas de trabajo por dinero que son parte de la respuesta de emergencia en Somalia. Las inversiones en estos programas deben llegar a US$ 30 millones en 2011 beneficiando a 130 mil hogares, mientras que la reforma tiene un costo financiero de casi US$ 90 millones entre los años 2009 y 2013.
Graziano da Silva finalizó su discurso felicitando al actual Director General, Jacques Diouf, quien deja el cargo al fin del año. Graziano da Silva recordó el apoyo que recibió de la FAO cuando preparaba el lanzamiento del Programa Hambre Cero en diciembre de 2002 y reconoció la contribución “de incalculable valor que [Jacques Diouf] ha dado durante los últimos 18 años a la causa de la seguridad alimentaria, reposicionando la lucha contra el hambre en el centro de la agenda global”.


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